Análisis de Streets of Rage 4: el beat’em up más esperado

Análisis de Streets of Rage 4: el beat’em up más esperado

Por Mr Platino el miércoles 13 de mayo, 2020

Retorna Streets of Rage, el popular Beat’em up de SEGA que hacía 26 años que estrenó su última entrega, Streets of Rage 3. En una ya lejana Mega Drive disfrutamos del que presumiblemente iba a ser el último juego de una trilogía de infarto en el género. Una hipótesis completamente truncada por el hecho de que hoy traemos la reseña de la recién estrenada continuación directa de su tercer título. Un sueño hecho realidad: ha llegado Streets of Rage 4 y con él su análisis.

Nos gustaría remarcar desde la Redacción de Bigotes que solo exponemos análisis de videojuegos que han sido jugados y testeados al 100%, tras conseguir su consiguiente trofeo de platino, todos sus logros, desafíos extra y/o conseguidos todos sus desbloqueables.

Introducción al mundo de Streets of Rage

Antes de empezar el análisis nos encantaría entrar un poco en la historia de cómo surgió uno de los clásicos más conocidos de la plataforma del por entonces erizo azul, Mega Drive. Hace varios años en plena batalla entre las consolas de 16 bits, Nintendo dio un paso de gigante al portar a Super Nintendo una joya de las recreativas como fue Final Fight. Aunque con ciertas limitaciones; como eliminar todo un nivel, la elección de dos de sus personajes sin incluir a Guy, o la gran pega de ser de un solo jugador. Aún con todas estas desventajas, el port fue todo un éxito. Las ventas subieron haciendo que la relación Capcom-Nintendo se hiciera mas fuerte que una simple cachetada de Haggar. Sega mientras tanto estaría entre las sombras observando todo pensando en su próximo gran proyecto: Streets of Rage.

imagen de Streets of Rage 4 análisis
El primer Streets of Rage, lanzado en 1991 en Mega Drive fue todo un éxito destacando en todos los aspectos y resaltando en su banda sonora.

Mecánicas y música inolvidables

En 1991 llegaron a las estanterías Streets of Rage (en Japón conocido como Bare Knuckle, algo así como «puño desnudo»). La gente no tardó en hacerse con él y disfrutarlo solo o en compañía pues no era un simple juego de machacar botones. Se trabajó en las mecánicas de juego a la hora de repartir leña, haciendo combinaciones como saltar sobre nuestro enemigo para luego tumbarlo, golpes defensivos a nuestra espalda… Todo estaba pensado y planeado para gozo de todos los jugadores.

Tal logro llevó a trabajar de inmediato en una secuela para el próximo año contando de nuevo con el mismo compositor, Yuzo Koshiro. Si en algo destacó el primer juego fue sin duda en su pegadiza banda sonora. De hecho fue tan notable que contaron con el mismo compositor para la trilogía y en Streets of Rage 2 volvió a destacar y sobremanera. Esta última se ha convertido en la banda sonora favorita de muchos.

imagen de Yuzo Koshiro en Streets of Rage 4 análisis
Yuzo Koshiro dio el salto a la fama tras crear la banda sonora del primer Streets of Rage, haciendo que participase en la trilogía.

Streets of Rage 3 y el retorno de la saga

En 1994, Sega no tardó en crear el tercer juego aunque sus suposiciones esta vez no serían las correctas pues Streets of Rage 3 no tuvo una acogida tan grande como la segunda entrega. No quiero decir que el juego fuese malo, pero incluyeron más texto para profundizar en la historia y una banda sonora que se volvió un tanto repetitiva en la cabeza. Esto produjo que sus seguidores lo disfrutasen pero no tanto como sus dos juegos anteriores. En este momento nadie tuvo la idea de devolver tan magnífica saga a las futuras consolas, a excepción de un par de intentos fallidos donde al final se decidió cambiar simplemente el título del juego a Fighting Force. Esto ocurrió debido a las diferencias entre Sega y Core, siendo esta última la encargada de hacer del juego un título multiplataformas. Esta decisión no hizo gracia a la compañía japonesa.

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El rescate de Wook Oak City y de su compositor

Cuando ya nadie daba nada por devolver a esta franquicia al lugar donde le correspondía, aparece Lizard Cube junto a Dotemu y Guard Crush Games para hacer la cuarta entrega, 26 años después. Estos mostraron el primer movimiento con el que ya se encandiló a varios fans; el regreso de Yuzo Koshiro para componer la banda sonora. Aunque esta vez contaría con el apoyo de Motohiro Kawashima y Olivier Deriviere, siendo sobre este último donde recaería la mayor responsabilidad del apartado sonoro. Lizard Cube, tras el gran trabajo que realizó con el remake de Wonder Boy III The Dragon’s Trap, mostró un corto vídeo animado enseñando lo que sería Streets of Rage 4. Saldrían a escena dos de sus personajes principales, Axel Stone y Blaze Fielding. Las opiniones eran distintas pero todas coincidían en algo: queríamos jugarlo.

imagen de Streets of Rage 4 análisis
Axel y Blaze no quieren perderse la fiesta de regalar puñetazos y patadas, retornando con unos diseños encantadores y atractivos.

Después de esta pequeña historia de por qué una saga tan entretenida como Streets of Rage 4 ha tardado en llegar para los más nostálgicos del lugar, es hora de hacer balance y ver si cumple las expectativas, y vaya si las cumple. Han juntado todas las cosas buenas de la trilogía, las han acumulado en un juego y han añadido multitud de nuevas variedades jugables. Esto se traduce en un título muy rejugable, donde una vez más se nos meterá su pegadiza melodía en la cabeza, otro gran trabajo de Yuzo Koshiro.

El Sindicato nunca descansa

Después de poner fin al sindicato del crimen dirigido por el archienemigo de la saga, Mr. X, Axel decide retirarse a vivir en soledad mientras sigue entrenando. En el caso de Blaze, esta decide quedarse en la ciudad y montar un club de baile, mientras que por las noches actúa de algo más sutil: de heroína. Sin embargo, el mal vuelve a rondar las calles y diez años después de la última aventura llega a oídos de Blaze que un nuevo sindicato del crimen quiere hacerse con las calles de la ciudad. Un sindicato dirigido por los hermanos Y, hijos del mismísimo Mr. X. Blaze, al ver que no podrá hacer sola frente a tal peligro, decide contactar con su viejo amigo Axel. Este no duda en aportar su granito de arena, o mejor dicho, sus puños.

Pero esta vez contarán con ayuda, pues se unirá al reparto de batalladores Cherry Hunter, hija de Adam Hunter. Aunque esta última también se apuntará a nuestra pandilla, no ocurrirá hasta que avancemos hasta cierto punto de la historia. Otro luchador que se unirá al grupo de justicieros será Floyd Iraia, un cíborg aprendiz de científico. Este ha sido mejorado con la ayuda del Doctor Zan, uno de los personajes seleccionables de Streets of Rage 3. Todos tienen sus habilidades y estadísticas como el caso de Floyd, que durante el juego su velocidad y salto serán nulos. Pero nos veremos recompensados a cambio de fuerza bruta, sin duda. Cuenta también con la característica de ser el único que podrá agarrar a dos enemigos a la vez. Algo realmente satisfactorio cuando chocamos cabezas enemigas como si fuesen cáscaras de huevo.

imagen de Streets of Rage 4 análisis
Cinco personajes para elegir con diferentes características, más otros tantos desbloqueables que al verlos viajaremos al pasado. Y con mucho gusto.

Jugabilidad retro con toques modernos

A la hora de controlar a nuestros personajes, todos nos mostrarán nuevas animaciones al combatir contra el crímen. Lo que es aún mejor, una variedad de combos que al jugarlos con alguien, hará las delicias rompiendo la mandíbula a más de un malhechor. Ya sea jugando multijugador local, de hasta cuatro jugadores, o en línea, de solo dos. Mientras gozaremos de un contador de combos que se nos mostrará en pantalla. Con él propondremos nuestro propio reto de conseguir el número más alto posible de golpes. Esto último no será ningún problema pues los controles de los personajes son fáciles de asimilar. Nos han recordado mucho a los juegos antiguos cuando íbamos a las recreativas y dejábamos todo nuestro dinero en la máquina de turno.

Jugar con alguien lo hace no más llevadero sino más entretenido, incluso podemos activar o desactivar el fuego amigo. Ese momento incómodo que a más de uno le ha pasado, de haber golpeado al compañero en el juego creando más discusiones de las necesarias. Aunque todo esto se olvida cuando los jugadores combinan fuerzas para aumentar el número de combos o para hacer los ataques especiales. Estos son unos ataques que solo se podrán realizar al conseguir las estrellas. Las iremos viendo a medida que atravesemos las numerosas zonas que tiene la ciudad. Aunque un fallo es que a la hora de ser más de un jugador, si cada uno se encuentra en una esquina distinta de la pantalla no podremos ver a los enemigos de nuestro lado por lo que hubiese venido genial un zoom que alejara la cámara.

imagen de Steets of Rage 4 análisis
La primera fase es un clásico a toda la saga, atravesar la típica calle nocturna con luces de neón iluminando nuestro camino.

Una macedonia de tortazos

Lo que lo hace adictivo es la variedad a la hora de golpear. Ya que no se trata de solo machacar el mismo botón hasta acabar con nuestros enemigos. El hecho de agarrarlos y pasar sobre ellos para luego derribarlos, o un ataque especial defensivo al vernos rodeado de enemigos se siente muy satisfactorio. Aunque algunas veces perderemos una porción de vida que se podrá recuperar al volver a golpear. No podían faltar los ataques aéreos donde cada uno mostrará sus carencias notándose en la altura del salto y la longitud de la patada. Eso sí, no todos los personajes podrán correr por el escenario. Solo dos personajes son los privilegiados, haciendo que en este aspecto se nos vuelva un poco lento.

Encontraremos también objetos destructibles que nos proporcionarán lo básico para ir sobreviviendo. Desde el tan famoso pollo para recuperar toda nuestra salud hasta una tubería con la que podremos atacar a todo el que se nos acerque. Tendremos la ocasión de lanzar los objetos desde lejos y en el mismo rebote recuperar nuestra arma y seguir golpeando todo lo que veamos golpeable. También encontraremos dinero para ganar puntos y conseguir alguna vida extra. Algo que se agradecerá sobre todo si decidimos jugar en un nivel de dificultad más que competente.

Uno de los super ataques que haremos en el juego aparte de muchos más que nos salvarán de un aprieto, sobre todo al estar rodeados de maleantes.

Diseños polémicos junto a la obra musical de Koshiro

En cuanto comenzamos a ver y apreciar los primeros bocetos de lo que sería Streets of Rage 4 hubo división de impresiones. Muchos fans no estuvieron de acuerdo en cómo le sentaría ese colorido a un juego del estilo de yo contra el barrio. Aunque la verdad una vez lo empiezas a jugar y a repartir zumo de piña por las calles todo se olvida. Podemos tirar del ejemplo de su primer nivel, una calle nocturna solo iluminada por las luces de neón de los establecimientos. Todo encaja y nos hace tener que defendernos de todos los enemigos que nos llegan.

Donde podremos ver el gran trabajo artístico será a la hora de ver sus escenas entre fase y fase contando el transcurso de la historia. Unos diseños muy bien logrados y donde podemos ver que en estas compañías les espera un gran futuro de seguir en este camino tan espléndido.

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Calles oscuras nos esperan con la iluminación de los escaparates mostrándonos los peligros que nos acechan.

En el aspecto sonoro, Koshiro demuestra una vez más el gran trabajo que hace siendo de una nota muy alta. Especial atención a la fase de Chinatown de principio a fin. La mezcla de colores mostrándonos el atardecer junto a su pista musical se hacen uno, convirtiéndolas en una de las mejores fases con batalla final épica.

Guía turística por Wood Oak City

A diferencia de sus tres antiguos juegos, esta vez nos encontraremos con una variedad de fases bastante amplia. Estos alcanzan al número de doce niveles repletos de pandilleros que harán lo posible por no ponernos las cosas fáciles. Cada fase tiene sus distintos escenarios, por ejemplo un nivel lo empezaremos en las cloacas y acabaremos pasando por un bar de moteras, donde usarán sus cabezas (en todos los sentidos) para acabar con nosotros. Las transiciones entre fase y fase serán de agradecer. Aunque al terminarlas acabaremos con la sensación de que nos hubiese gustado que hubiesen sido algo más largas.

Como es costumbre, al final de cada nivel nos espera el jefe de turno. Cada uno tendrá sus habilidades ofensivas y la velocidad de estos nos pondrá más de una vez en un aprieto. Aquí es donde se puede entrever otra cosa que nos puede decepcionar, pues los jefes finales a medida que avancemos en la historia se volverán a repetir; ya sea que reaparezcan con colores diferentes o porque salen al paso con un aliado más. En cualquier caso, un diseño nuevo no hubiese venido mal.

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Uno de los tantos jefes finales que nos veremos. Que no os deje intimidar, pues no es tan complicada como parece junto a esa serpiente.

En la variedad está el golpe

Una vez completemos el juego nos premiarán con varios extras y modos de juegos que disfrutaremos de todas las maneras. Podremos hacer una selección de fases para superarnos y sacar una mejor clasificación. También se desbloqueará el Modo Arcade, un modo de juego donde jugaremos desde el principio solo con tres vidas, exigiéndonos finalizar el juego sin la posibilidad de continuar. Se trata de uno de los logros/trofeos del juego más complicados pero que si se realiza en compañía se puede hacer más llevadero.

Otro desbloqueable será el Modo Combate. En él elegiremos escenario para pelear contra jefes o contra nuestros amigos, eligiendo a los personajes principales. Hay que destacar que el juego incluye cinco niveles de dificultad, siendo estos fácil, normal, difícil, dificilísimo y manía. El reto está ahí.

imagen de Streets of Rage 4 Análisis
El arte conceptual de Blaze será uno de los tantos que veremos en la galería.

Y para finiquitar a los extras también desbloquearemos arte conceptual del juego, donde podremos ver los diseños de nuestros protagonistas, los enemigos, jefes… Incluso podremos ver bocetos de enemigos descartados. También veremos imágenes artísticas de los escenarios, desde sus primeros bocetos e ideas hasta lo que encontramos en el juego a la hora de pelear.

Hay que advertir que a medida que vayamos jugando iremos acumulando puntos que servirán para desbloquear personajes secretos de los juegos anteriores. De paso, un logro/trofeo del juego es acumular 5 millones de puntos, algo que se hace llevadero si nuestro objetivo es completar el juego al 100%.

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Podremos jugar hasta cuatro jugadores en pantalla local, lo que hará al juego más divertido.

Conclusiones

Claramente podemos decir que esto no es un remake, sino una continuación 26 años después de la primera entrega. Y es que no importa el tiempo que haya pasado, pues si hay que esperar otros tantos años para jugar a un «Streets of Rage 5» con estas características, se puede esperar sin problemas. La duración en este tipo de juego no suele ser alta pues en un par de horas podemos dar el juego por hecho. Aunque como nombramos anteriormente, su variedad de extras hará que echemos muchas horas al juego, momento donde notaremos que el tiempo se nos pasará volando.

Nos encontramos ante un juego que ha cumplido las expectativas en todos los aspectos. Tenemos una jugabilidad que engancha, unos diseños artísticos gratificantes y una banda sonora que nos hará trasladarnos a esa época dorada donde terminábamos de hacer la tarea y lo primero que pensábamos era encender nuestra Mega Drive. Época donde repartíamos cera por sus peligrosas calles para conseguir la recompensa de que al final destruíamos al Sindicato del Mal. Un «sindicato» que por suerte y por decirlo de una manera delicada, nunca descansará, disfrutando acabando con ella una y otra vez incluso ahora, 26 años después.

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El equipo de Bigotes